No hay dos niños iguales, ni dos días iguales. En base a mi experiencia y a la evidencia clínica es como he conseguido alcanzar los mejores resultados.
Hasta en los malos días hay que saber ajustarse, es un trabajo en equipo y todos debemos estar bien para llegar a los objetivos.
Mi otro pilar es la continua actualización de los tratamientos, técnicas y mi formación, que están siempre al día y los pequeños son sin duda los más beneficiados.