Las familias y yo formamos un todo, la vida cotidiana es el complemento perfecto para las terapias y así te enseñaré a funcionar. Soy partidaria de los tratamientos 24/7, de los modelos centrados en la familia y de que todos seamos 100% partícipes en el tratamiento. Siempre sabiendo los objetivos y la realidad, no vale de nada agobiarse por perseguir un imposible.
Se trata de ser fisio más allá del tiempo que pases en la clínica.
La relación con la familia es casi tan importante como mi relación con el pequeño, somos una gran familia en la que todos nos preocupamos por la evolución y la mejora.
¿Sabes cuál es uno de los momentos más importantes en el tratamiento? El primer día, hacer una buena valoración (que en nuestro mundo se llama anamnesis), con detalles que quizás ni la medicina tradicional es capaz de apreciar, y es que en un bebé cada instante es un detalle que no debes perderte.
A la clínica se viene a trabajar, a escucharnos, a salir mejor que el anterior cada día y que el viaje merezca la pena.
He acabado en Granada por casualidad, nací, crecí y estudié en Oviedo, después vine a Granada en uno de mis primeros trabajos como fisioterapeuta y aquí me quedé. La verdad que no puedo estar mejor acompañada, he formado una preciosa familia junto a mi marido y mi pequeño Martín.